viernes, diciembre 18, 2009

XXVIII. retrato familiar

mi hermano me enseñó a volar
mi papá me enseñó a llorar
esperen, esperen que ya les muestro
esperen, esperen que ya les muestro

mi mamá me tocó lo más profundo del alma
y lo siento
es lo que más siento
por eso mostrame tu alma y te mostraré la mía
por eso mostrame tu alma y te mostraré la mía

y ahora quién te amará, cariño?
quién te amará, cariño?
cuando termines con tu lucha en alta mar
subite a ese barco y navegá de regreso a mí

y ahora quién te amará, cariño?
quién te amará, cariño?
cuando termines con tu lucha en alta mar
subite a ese barco y navegá de regreso a mí

y ahora quién te amará, cariño?
quién te amará, cariño?
cuando termines con tu lucha en alta mar
subite a ese barco y navegá de regreso a mí
subite a ese barco y navegá de regreso a mí



El Barón McBeal.

jueves, diciembre 10, 2009

XXVII. el hombre de las mil caras

el hombre de las miles caras se sienta a la mesa. come un pequeño terrón de azucar y sonríe a la luna como si la conociera. sus palabras calladas como lo son las manchas sobre el mantel lavado en un río. manchas que intentan cubrir o al menos de fundir con el estampado. "bueno" es mejor que "perfecto". rasguña hasta que tus dedos sangren. y yo lloro por cosas que le digo a otros que hagan sin llorar.

él solía ir a su librería favorita y arrancaría sus páginas favoritas y las guardaría en su bolsillo. y la luna para él era una extraña y ahora se sienta a la mesa, junto a la ventana, y comienza su silenciosa ascenso sin las entrometidas instrucciones de los demás hacia un lugar sin relgión. encontró el camino hacia nuestra singularidad. y come un pequeño terrón de azucar y sonríe a la luna como si la conociera.

XXVI. requiem

timbre de recreo suena otra vez
nubes de lluvia vienen a jugar otra vez
¿acaso nadie te dijo que él ya no respira?
"hola, soy tu mente dandote alguien a quien hablarle"

hola...

si sonrío y no confío
pronto sé que despertaré de este sueño
no traten de arreglarme no estoy roto
"hola, soy la mentira viviendo por vos
para que vos te puedas esconder
no llores..."

de repente me doy cuenta que no estoy soñando
¿hola? ¡yo sigo aquí!
con todo lo que el ayer dejó...


brillante gris en mis propias venas...

cualquier cosa más que un susurro
cualquier movimiento repentino de mi corazón
y yo sé, sé que tendré que mirarlos fallecer

sólo atravesar este día

renuncia a tu forma de ser, podrías ser cualquier cosa
renunciar a mi forma de ser, y perderme a mi mismo
hoy no... hay mucha culpa por pagar.

enfermo bajo el sol
me dijiste que me querías
y después me sujetaste y me gritaste
deseaste que yo estuviera en tu lugar
hermano, vos sabés,
sabés que yo jamás te lastimaría de esa manera

eras tan lindo incluso sufriendo

renunciar a mi manera de ser, y podría ser cualquier cosa
sí, haré mi propio camino
sin este absurdo fantasma a mis espaldas
te odio... te odio... te odio... te odio...

así que corré, corré y corré
y odiame si te sirve de algo
ya no puedo oír tus gritos, ya no más

me engañaste, pero soy más grande ahora
y ya no me convencés

exigiendo mi respuesta
ni te gastes en tumbar la puerta
ya encontré mi propia salida...

... y nunca me vas a lastimar otra vez.



El Barón McBeal.

domingo, noviembre 22, 2009

XXV. barcelona

Café "Las Violetas", 15 de Marzo de 2008, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.





Era el día de nuestro café mensual. Una vez al mes nos juntabamos en el café Las Violetas a tomarnos un café como la gente y a ponernos al día sobre las andadas y situaciones del otro. Yo llegaba recién de un viaje de estudios y ella había renunciado hacía poco a un trabajo en el barrio de Once. Luego que mi amiga terminara de contarme sus aventuras de telegramas de renuncia y demás comencé a relatarle mis aventuras por la ciudad de Barcelona...

- Me fui a Barcelona y conocí a un hombre amoroso. Él se frotaba el dedo de la alianza pero era curioso que no tenía ninguna alianza en él. Y te digo que él sabía todo de la vida y sus besos estaban todos en su mirada. Igualmente, yo sabía más que él en ese entonces sobre la vida y el desamor pero no me importaba: yo quería estar a su lado. A los dos días de conocerlo, estaba yendo a la universidad con la ventana baja del taxi y el verano en el viento. Quería preguntarle al taxista por él y si le conocía pero, ¿cómo habría de empezar? ¿qué podía él saber?...


Continué la historia contándole de mis estudios cursados, de mis compañeros de piso en el departamento del centro y de mis noches de alcohol y descontrol por la ciudad. Pero lo que no le dije nada más de aquel hombre de la alianza que sabía todo de la vida y que tenía sus besos todos en su mirada porque yo sabía más, sí, yo sabía más... yo sabía que estaba ahora en Buenos Aires y yo seguía deseando estar a su lado...




El Barón McBeal.

jueves, noviembre 19, 2009

XXIV. karina


Ella mira hacia arriba y adentrandose
En una galaxia
Un fatídico viaje en barco a través de un mar norteño
Y sobre una ventana congelada
Ella escribe su nombre
Oh, hija, así es como ella se convirtió en

Karina,
Sigue tu camino y ten al pequeño bebé
Karina,
La más tosca de las toscas, pero una dama aún

Yo tengo todo el coraje
Que necesitaré
Me derretiré poéticamente sobre mis enemigos
El siglo está enfureciendose
Pero también nosotros
No importa lo que yo sepa,
Sé que tengo una sinfonía llamada

Karina,
Sigue tu camino y ten el pequeño bebé
Karina,
La más tosca de las toscas,
pero una dama aún


Alejándose de días oscuros
Mantente en el cielo, avioncito
Comparte mi apellido
Mantente en el cielo, avioncito

Sigue tu camino y ten el pequeño bebé
Karina,
La más tosca de las toscas, pero una dama aún
Karina,
La más tosca de las toscas…

El Barón McBeal.



lunes, noviembre 16, 2009

XXIII. el suertudo


Ciencia viste un traje nuevo

Para desayunar café, tostadas y huevos

Pero a la hora irse al cuarto evita las escaleras

Debido a dos piernas rotas

Llora y llora: “no puedo subir”

Siempre es la misma historia

Yo estaría más inclinado a ayudarlo

Si tan sólo él recordara mi nombre

Y estás triste y lo sentís

Sacalo todo afuera, ¿hacia qué estás corriendo?

Esta es tu oportunidad

Estate listo

Voy a tomar asiento

Oh, oh, oh

Yo, el suertudo.

Fe no puede llenar un salón de baile

Porque sus poderes declinaron

Pero en el concurso de belleza

Ella siempre se llevará el premio

Luz, luz, de un blanco pascual

Hay que hacerla rodar por el barro

Cuando llegue el momento de arrodillarse

Ella te dirá: “¡vos primero!”

Un hombre sabio una vez intentó decirme

Como azucarar la tumba

Pero el juego es sólo para adultos

Y yo no sé cómo jugar

Oh, oh, ¿a dónde he de ir?

Arrójame hacia el mar

Cuando el jarrón se quede sin caramelos

No me vengas a culpar a mí

Y estás triste y lo sentís

Bueno, sacalo todo afuera, ¿hacia qué estás corriendo?

Decile al mundo entero que estamos esperando

Voy a tomar asiento

Oh, oh, oh

Yo, el suertudo…




El Barón McBeal.

sábado, noviembre 14, 2009

XXII. peregrino

un poco de sangre y vómito sobre el asiento del auto
y un diente que yace aquí sobre mi regazo
"hermano, si estás hambriento pero no herido
sería el momento adecuado para parar y mirar el mapa"


peregrino, ¿en dónde tenés tu cabeza?
¿le estás pagando a los pájaros para cantar?
pero eso no va a funcionar en el camino de la verdad
donde a los desdichados les crecen alas

y si el antiguo conocimiento viniera dentro de botellas
yo le diría a mi terror a dónde ir
pero, entonces, no sé quién se encargaría de los platos rotos
porque yo estaría borracho tirado al costado del camino

peregrino, ¿en dónde tenés la cabeza?
¿le estás pagando a los pájaros para cantar?
vení a encontrarme en el camino hacia la verdad
estaré mareado de que me crezcan las alas

¡mis lágrimas, mis lárgimas!
mis pies descalzos pisando las tierras llenas de amor
temo sea el único camino


¡Peregrino!
¿por qué me mirás así?
mi desastre vino, hizo estragos y se fue
y me dejó al lado del camino
con mi sombra y una canción más

¡Peregrino!
¿por qué me mirás así?
mi desastre vino, hizo estragos y se fue
y me dejó al lado del camino
con mi sombra y una canción más




El Barón McBeal.